EXPOSICIÓN FOGONES DE NAVIDAD
Fogones de Navidad
El arte de endulzar
Dentro del apartado de las artes culinarias, La Palma se ha singularizado dentro del conjunto del archipiélago especialmente por su repostería. Un prestigio logrado gracias a la producción azucarera de los ingenios de Argual y Tazacorte y de Los Sauces, que aportaron la base de su dulcería, gracias al cultivo de otras materias primas fundamentales como la fruta fresca y los frutos secos y gracias a la peregrinación constante de saberes populares importados por colonos procedentes de Andalucía, Castilla, Cataluña, Portugal o los Países Bajos, que se sumaron a las tradiciones conserveras de las órdenes franciscana y dominica y sus conventos.
Como uno de los ciclos festivos más importantes del calendario anual, la Navidad ha servido de escaparate para exhibir los recetarios que más fama han dado a sus cocineros, pasteleros y reposteros, así como a sus monjas y frailes. Sus utensilios y ajuares domésticos fueron instrumentos indispensables para la ejecución de estos manjares con los que estas fechas señaladas se han celebrado en la isla durante cinco siglos.
Valga como ejemplo el inventario del Real Convento de la Inmaculada Concepción, sede del Museo Insular La Palma, fechado en 1821, cuya cocina contaba con una tinaja grande y un tanquito, un asador y unas parrillas, una caldera de cobre y un almirez de madera con su mano y en cuya oficina se almacenaban un juego de balanza y pesos de hierro, un cajón grande de tea, tres pipotes para vino y vinagre, dos barriles para carne y un embudo de madera.